
Paolo creció sin querer hacerlo. Vivía como un adulto y soñaba como un niño. En sus ojos reinaban al mismo tiempo la esperanza y el miedo. Y Paolo jamás podía dormir; no por los monstruos de debajo de su cama, ni por fantasmas, ni por vampiros. Su temor era difícil de explicar: tenía miedo al futuro y vivía aterrado por la incertidumbre del pasado. No sabía qué ocurriría al día siguiente, cómo se las arreglaría ni quién podría hacerle daño. Desconfiaba de todos y jamás supo qué era tener amigos. Odiaba que la gente sintiera pena por él, que lo miraran con esos ojos de compasión y culpabilidad y, sobre todo, que nadie se dignara a ayudarlo de verdad, a preguntarle su nombre, a recordar su rostro y a llevarlo a cualquier parte, fuera de aquella ciudad. Pero lo que más quería Paolo no eran limosnas, tampoco tristeza en los ojos de nadie; sino un hogar. Quería tener unos padres cariñosos, ir al colegio, jugar y dormir tranquilo. Ya no sólo pedía que aclararan su pasado o le aseguraran un futuro más que decente, sino un presente dulce y tierno, ser feliz y, más que nada, volver a ser niño. Eso es lo que quería y debía ser.
--------------------------------------
Es oficial. A partir del lunes estaré matriculada en Estudios Hispánicos (o Filología Hispánica) en la Universidad de Valencia :)
El relato está basado en la imagen de DeviantArt. Espero que os guste. ^^
¡Un beso!
7 comentarios:
Me encanta esta historia!Es muy dura pero tierna a la vez, un gran relato sin duda :) cada día te superas!
Un besito, nos leemos ^^
Gustar?????? me ha parecido deliciosa historia imagen texto y mensaje forman un cuadro de letras delicioso y a pesar de su dureza...la reinvicacion es tan tierna y auténtica...que la dureza casi casi ..queda en el pasado ,
Txapeldun , felicitaciones has conseguido un relato corto-denuncia de la injusticia de los niños de la calle. Encantada de concerte Begoña
Qué triste, y también realista u_u Muy bien escrito.
Oh, pues a disfrutar estas vacaciones y, luego, a por esos Estudios Hispánicos ^_-
Es precioso. Supongo que todos nos hemos sentido alguna vez así, y en ciertos aspectos nos resulta muy fácil sentirnos identificados.
Enhorabuena por entrar en Filología Hispana :)
Un saludo
¿Qué dices? ¿En Valencia? Yo estoy matriculada en Traducción y Mediación Interlingüística en la misma universidad, así que te veré sí o sí :)
Me ha encantado! Estás hecha una verdadera escritora. Felicidades! :)
Feeelicidades! :D
Paolo se merece mucho más que una familia, si fuera por mí, lo adoptaba enterito. Un relato lindísimo y lleno de cariño, superación con creces, al menos para mi gusto.
Besos de purpurina para Ana, que está hay siempre.
;)
Publicar un comentario en la entrada